Una de las grandes críticas que se le hace a la ciencia económica, es la incerteza de sus eventos, no saber cuando comienzan, se producen y terminan los ciclos. Aún en la actualidad, en el siglo XXI transcurrido varios años desde la crisis del ’29 no existe ningún mecanismo ni forma de evitar crisis y caídas económicas. El presente europeo y americano no es otra cosa que el resultado de esta tendencia, la ciencia económica aún con sus teorías más diversas desde Smith, pasando por Marx y Keynes no sirven. El BCE, banco central europeo ha gastado miles de millones de euros intentando solventar una Unión Europea que cae a pedazos, con déficits presupuestarios y deudas extremadamente elevadas. En Estados Unidos la situación es casi igual de grave, con un alto déficit presupuestario de 11% del PIB.
Durante toda su historia los americanos han tenido 32 recesiones, siendo las más importantes 4: 1982, 1990, 2001 y 2007. Todas con un denominador común, las finanzas públicas. El elevado gasto de algunas naciones, ha generado un aumento en la deuda fiscal, que genera déficit en relación a su crecimiento económico que sólo en Estados Unidos bordea los 12 billones de dólares.
Esta situación ha creado que las personas, observen como sus autoridades carecen de estrategias efectivas para dirigir y organizar, por ello existe un descontento y agitación social colectiva. Londres, Madrid, Siria, Atenas entre otras, han sido el espejo de una sociedad ilustrada, con futuro incierto y bajo un tecnicismo de autoridades autocráticas y democráticas. Gobernantes que no han sido capaces de establecer políticas más restrictivas, a forma de reducir los niveles de endeudamiento público que afecta a sus países.
Aunque somos parte de este sistema económico de libre mercado, hay países que todavía pareciera que no traspasan las barreras sociales y económicas actuales, basado en gobernantes corruptos, que no han logrado superar obstáculos terroristas y armados, es el caso de Somalia. País que actualmente está en una crisis, social y económica de alto riesgo. Con su población al borde de la desnutrición y hambruna especialmente en su población infantil. Un problema que proviene de décadas anteriores, donde la agricultura es el principal factor productivo y además de la carencia del sistema vital de todo ser humano, el agua. El problema no es reciente, ha transcurrido mucho tiempo desde que países como Somalia, Etiopía y Ruanda no es capaz de entregar, un bien mínimo para la sobrevivencia, el alimento. Tampoco las autoridades y entes internacionales han sido capaces de apoyar de manera menos asistencial, otorgar herramientas a estas naciones para su desarrollo sostenido en el tiempo. Actualmente un niño somalí muere cada seis minutos, una situación ¿más o menos importante que los dólares que está endeudado Estados Unidos? El criterio ético se lo coloca cada uno, ni la economía socialista ni de libre mercado han podido levantar estas regiones, el cambio es más profundo que esto. Con un dólar comen cuatro en África y con cuántos come Usted.

Las crisis económicas son prácticamente impredecibles porque, al aspecto numérico, se suma un componente de comportamiento humano que sólo es posible analizar post-facto. Además, siempre se agregan nuevos elementos de análisis.
ResponderEliminarY la solución es más simple de lo que se cree...y a todo nivel: no gastar más de lo que se tiene porque la bicicleta no dura para siempre. Te aseguro que si las autoridades diesen el ejemplo, la gente de a pie haría lo propio con sus finanzas familiares y/o personales.
Con el daño ya hecho, no es fácil hacerlo ahora...pero es necesario y falta la sangre fría para cortar presupuesto de donde de verdad no se necesita (por ejemplo, Defensa) porque se cede a la presión de los lobbistas.
No se trata de regalar dinero a los países más pobres, sino que de compartir conocimiento y sin querer aprovecharse del mismo para, por la espalda, extraer las riquezas. ¿Es mucho pedir, acaso, dejar de pensar en el bien individual? Pareciera que sí.
Buen análisis de tu parte. Saludos afectuosos, de corazón.