El gran riesgo que exigía , el segmento de mercado al que va orientado La Polar, así como las desbordantes tasas de renegociación, hace pensar en que las políticas y estrategias sobrepasaban la ética profesional y empresarial que no pocos debieron conocerla.
domingo, 26 de junio de 2011
La ley del más fuerte
Es increíble la rápida información que ha trascendido, desde que estalló la situación de La Polar. Hechos anómalos desde varios años atrás, con políticas crediticias poco transparentes, agresivas y vergonzosas. Rentabilizar la empresa, como sea. Un sistema que los directores y ejecutivos de la empresa no lograron manejar. En principio la Polar aparece como una empresa básica, con poco mercado y que poco puede hacer para competir con Cencosud y Falabella. Sin embargo en el último tiempo, la firma comienza a surgir insospechadamente, sus acciones son las mayores alzas y las más transadas. Su análisis apunta a una empresa con buen retorno y que el accionista e inversionista parece validar al momento de adquirir los papeles. Todo estalla y parece que tener participación en La Polar no vale casi nada, balances maquillados, uso de información privilegiada y estafa se le imputa a los altos ejecutivos, que llegaron a ganar el 30% de las utilidades de la empresa. Hasta que punto es verdad la información que existe en el mercado, lo cierto es que se juega con la incertidumbre y la veracidad de la información entregada por las empresas que venden sus acciones en el mercado de valores.
El gran riesgo que exigía , el segmento de mercado al que va orientado La Polar, así como las desbordantes tasas de renegociación, hace pensar en que las políticas y estrategias sobrepasaban la ética profesional y empresarial que no pocos debieron conocerla.
El gran riesgo que exigía , el segmento de mercado al que va orientado La Polar, así como las desbordantes tasas de renegociación, hace pensar en que las políticas y estrategias sobrepasaban la ética profesional y empresarial que no pocos debieron conocerla.
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En estos tiempos, si tienes una fuga de la información se te desmorona todo el naipe...antes no, porque la velocidad a la que ocurrían los hechos era menor y uno podía arreglar el entuerto antes de que otros se dieran cuenta.
ResponderEliminarNo es culpa de quienes invierten en La Polar o de quienes recomiendan hacerlo basado en datos básicos...pero hay gente en las Corredoras a quienes se les paga bien para, precisamente, hacer bien su trabajo. Y que no hayan sospechado del avance de La Polar parece, cuando menos, una incompetencia profesional.
Se cuestiona si el pago de bonos por desempeño hace que, a como dé lugar, se maquillen resultados y se falseen datos para obtener ese premio. Creo que el mercado como tal ha creado ese incentivo, pero que tiene que ser regulado de algún modo por mucho que las Sociedades Anónimas acusen intervencón estatal en acuerdos de privados. Pero cuando hay un peso de dineros de terceros, hay que salvaguardar esos intereses.
Tal como señalas, no es nada más La Polar...uno se pregunta hasta qué punto las empresas no sólo del Retail, sino que las que transan en la Bolsa están diciendo la verdad o no. Si hasta una prestigiosa empresa auditora está saliendo manchada con este tema. En resumen, se daña la confianza...y es lo peor que le puede pasar a un círculo de relaciones humanas.
Saludos afectuosos, de corazón.
Muchas gracias abrazo :)
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